Incluso antes del nacimiento del bebé, la mayoría de las mamás piensa en cómo será el cambio de pañal. Si comprarán pañales desechables convencionales o más bien ecológicos. Si no elegirán mejor pañales de tela, que hoy ya no hace falta hervir y cuyo cuidado es considerablemente más sencillo. O si probarán el método de comunicación sin pañal (BKM), abreviado como sin pañal. Actualmente hay más opciones de cambio de pañal y hoy nos centraremos en la última, es decir, el método sin pañal. ¿Qué es, cuándo empezar y para quién es adecuado?
Qué es el método de comunicación sin pañal (BKM)
El nombre dice que se trata de un método sin pañal, sin embargo, la realidad es que intentamos que el bebé haga sus necesidades fuera del pañal, que puede llevar puesto cuando no está evacuando.
En la práctica, esto significa que la mamá intenta sintonizar con el bebé y observar las señales que le indiquen que el bebé va a evacuar. Al principio hace falta observar de verdad mucho al niño, que puede estar muy tranquilo justo antes de hacer sus necesidades o, al contrario, inquieto; puede patear con las piernas o, por el contrario, estar muy absorto y concentrado; incluso puede tener una expresión facial específica. Es algo muy individual, por eso hace falta darse tiempo y observar qué señala precisamente tu bebé.
Cuando haga sus necesidades, puedes enseñar al bebé a asociarlo con un sonido determinado, por ejemplo chch o ee (o inventar uno propio), que el niño más tarde aprenderá y sabrá que, cuando lo pongas sobre el orinal o el lavabo, puede hacer sus necesidades.
Cuándo empezar con el método sin pañal
Puedes empezar con el método de comunicación sin pañal en cualquier momento, tranquilamente nada más nacer, aunque como máximo hasta los 6 meses de edad del bebé, porque después el aprendizaje puede ser más complicado. Los bebés más grandes dejan de señalar que van a evacuar y, por tanto, un aprendizaje más tardío puede no dar resultados positivos, aunque no es imposible. No te pongas metas demasiado altas y pruébalo poco a poco y gradualmente. Puedes practicar el método sin pañal solo de forma parcial. Por ejemplo, puedes intentar poner al bebé a hacer pipí siempre después de despertarse y dejar que el resto de las veces haga sus necesidades en el pañal. Puedes ponerlo en el orinal durante la lactancia, porque en los bebés suele ser el momento más probable para que hagan pis. O puedes lanzarte de lleno e intentar ensuciar lo menos posible los pañales. Todo depende de ti, de tus posibilidades y de tu determinación.
Para quién es adecuado el método sin pañal
Este método es adecuado para todos los bebés. Con él se puede prevenir muy bien el dolor de barriga y, además, ahorrarás bastante dinero en pañales desechables. El método también es adecuado para bebés que se sienten incómodos haciendo sus necesidades en el pañal y les va mucho mejor cuando los sacas del pañal.
Cómo aplicar el método sin pañal en la práctica
El método sin pañal se practica de tal manera que, en cuanto el niño empieza a mostrar señales de evacuación, lo desnudamos, lo apoyamos con la espalda contra nuestro vientre, lo sentamos en un orinal especial que tenemos entre los muslos o lo sujetamos sobre el lavabo, el inodoro o algún cuenco en posición en cuclillas, y esperamos a que el bebé se vacíe. Mientras tanto, podemos recordarle al bebé nuestra “señal secreta” para que la aprenda cuanto antes. Después podrá retener las necesidades hasta que escuche nuestra señal.
Ayudantes para el método sin pañal
Para el método sin pañal conviene equiparse para que, sobre todo al principio, todo sea lo más fácil posible para ti. Así que lo que conviene comprar es:
- orinal especial - no es una condición indispensable, también basta un cuenco, el lavabo o el inodoro; el orinal es útil sobre todo fuera de casa o al aire libre;
- pañales de tela;
- eventualmente pañales desechables suaves - por ejemplo pañales de bambú;
- toallitas suaves en lugar de las húmedas convencionales;
- aceite de lavado, con el que humedecerás las toallitas suaves;
- cambiador reutilizable.
Ventajas del método sin pañal
- claramente, el dinero: tanto si compras pañales desechables como de tela, al final ahorrarás bastante;
- prevención del dolor de barriga;
- transición más fácil del niño pequeño al orinal o al WC;
- más ecológico;
- menos irritaciones de la piel;
- no hace falta usar cremas para el culito;
- mayor conexión entre la mamá y el bebé.
Desventajas del método sin pañal
- exige mucho tiempo: hay que estar siempre alerta;
- aprender las señales del niño (si es que muestra alguna), o bien intentar ponerlo regularmente en el orinal;
- puede que no se consiga captar cada necesidad fuera del pañal.
Los accidentes son algo habitual con este método y no puedes enfadarte contigo misma si no lo captas todo. Lo importante es intentarlo, sintonizar con el bebé y estar tranquila. El método de comunicación sin pañal es estupendo, sin embargo, si esto hace que la mamá esté más estresada, será mejor empezar más tarde o posponerlo indefinidamente.





Escribir un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.