Llegará un día en que los padres necesiten enseñar a su hijo a beber de una taza, porque ya no quieren usar biberones con boquilla, con pajita o ni siquiera empezar con ellos. Pero si nunca lo han intentado antes con el niño, puede que no salga bien ni a la primera ni fácilmente. Entonces, ¿cómo hacerlo?
Cuándo empezar a enseñar a beber de una taza
Lo ideal es empezar a beber de una taza en cuanto al niño le introduzcan algún líquido (agua, té, caldo), normalmente con las primeras comidas complementarias. No hace falta usar todo tipo de biberones con chupete, tetina o pajita; basta con usar desde el principio una taza, porque el niño se acostumbrará a ella y luego no hará falta enseñarle más tarde. Además, las asesoras de lactancia tampoco recomiendan el uso de biberones, porque existe el riesgo de que perjudiquen la lactancia materna.
Cuándo pasar del biberón a la taza
Si usáis biberones, entonces la edad a la que empezar a enseñar al niño a beber de una taza es muy individual. Beber del biberón es muy cómodo para los padres, porque el niño se vale por sí mismo, sobre todo en los viajes, y no tenéis que preocuparos por la ropa mojada. Así que depende de vosotros cuándo estéis preparados para empezar a enseñarle y veréis si el niño también lo está. Si no sale bien, no os desaniméis y seguid intentándolo. El niño necesita practicar con la taza durante más tiempo que solo unos días, así que cuanto antes se familiarice con la taza y con otra técnica para beber, antes podrá beber solo sin accidentes.
Por qué no usar biberones
- Puede causar problemas con la lactancia: la técnica para beber del biberón y del pecho es diferente,
- el niño puede empezar a morder al mamar: cuando muerde la tetina no le duele a nadie, pero al mamar quizá no sea consciente de ello,
- puede producirse una deformación de la mandíbula: en resumen, beber del biberón no es natural,
- el niño confía en que el agua no se derramará.
Cómo enseñar en la práctica
Al principio, sujétenle la taza al niño mientras bebe, así le mostraréis cómo hacerlo y más adelante será capaz de sujetar la taza solo. Cuando le vayáis a dar la taza al niño, es mejor llenarla solo con agua y hasta la mitad o menos, para que en caso de accidente no tengáis que limpiar tanto.
Al principio, los niños jugarán con la taza, o más bien con su contenido. Por eso será mejor que compréis una taza irrompible: de plástico, de acero inoxidable. Podéis esperar que tiren la taza, metan las manos dentro, echen el agua de la taza, escupan el agua que han bebido, etc. Sin duda, una gran época para enseñar a beber de la taza es el verano, porque el agua derramada se seca más rápido y no hace falta cambiar al niño mojado enseguida. También podéis practicar en la bañera, donde será muy divertido para el niño.
Tazas de aprendizaje
Si ya usáis biberón y os gustaría pasar a beber de una taza, entonces puede ayudaros la llamada taza de aprendizaje. No todos los niños se hacen amigos de ella, pero podéis probarlo. Se trata de una taza que imita el modo de beber de una taza de verdad, pero su contenido no se derrama. Así que es una especie de etapa intermedia que puede facilitaros el aprendizaje. Además, con la taza de aprendizaje no tenéis que preocuparos por una limpieza complicada como ocurre con los biberones.
Del mismo modo que aprender a gatear, a caminar solos o a usar el orinal, el niño aprenderá antes o después a usar una taza y a beber de ella sin que su contenido termine en cualquier sitio menos en su boca. Probad, probad, probad y no os enfadéis con el niño si no sale a la primera. El agua derramada es una gran oportunidad para limpiar juntos y aprender a secar después el agua que se ha derramado.





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