Autora del artículo: Iveta Bartošová
Probablemente ninguna mamá pueda prepararse al cien por cien para el posparto, porque no sabe cómo será el parto, qué temperamento tendrá el bebé que nazca, qué emociones aparecerán después del parto, si la lactancia irá bien o cómo estará físicamente. En cualquier caso, es estupendo tener información sobre cómo transcurre este período, qué conviene preparar con antelación, saber qué cambia y qué hacer o no hacer para que todo vaya con más calma.
Cómo prepararse para el posparto
Psicológicamente, desde luego no se puede preparar una para el posparto, especialmente las primerizas; sin embargo, sí se puede preparar:
- comida nutritiva para el congelador (mejor caldo);
- conseguir un pañuelo o un portabebés para llevar al bebé;
- tener suficientes discos absorbentes para el pecho, compresas posparto y una ducha íntima para facilitar la higiene;
- informarse sobre la lactancia: buen agarre del bebé, posturas correctas para amamantar, posibles dificultades y cómo resolverlas, tener contacto de una asesora de lactancia;
- crear un rincón de lactancia, donde amamantar sea cómodo y la comida, la bebida y un libro estén al alcance de la mano;
- tener suficientes prendas de ropa de lactancia, que facilitan mucho amamantar, especialmente fuera de casa;
- conseguir un pañuelo rebozo, que da soporte al vientre no solo en el 3.er trimestre del embarazo, sino que también ayuda después del parto con la involución del útero;
- frambuesa y alquemila - ayudan con la lactancia y la involución del útero;
- melisa - adecuada en caso de cambios de humor y tensión emocional;
- conseguir barreras para la cama, gracias a las cuales podréis dormir cómodamente con vuestro bebé en la cama grande y no tendréis que levantaros por la noche a la cuna del bebé.

Qué os espera en el posparto y qué cambiará
Para la mujer cambiará absolutamente todo; para el hombre, la llegada del bebé sin duda será un cambio, aunque no lo vivirá tanto como la mamá primeriza al volver al trabajo. En el posparto os espera:
- una mezcla de emociones muy diversas - alegría, tristeza, enfado, enamoramiento;
- hambre y sed voraces - la lactancia y el cuidado del recién nacido son muy exigentes en energía, por eso es necesario comer bien y beber suficientes líquidos;
- puede producirse una importante sudoración nocturna;
- puede aparecer mastitis - dolor en el pecho, fiebre, escalofríos, debilidad;
- el cuerpo irá cambiando gradualmente y recuperándose físicamente (involución del útero, retracción de la pared abdominal, kilos del posparto, cicatrización de la herida de la cesárea, cicatrización del traumatismo del parto), algunas mujeres adelgazan muy rápido, otras, en cambio, engordan independientemente de la lactancia;
- el cuidado del recién nacido en el posparto es exigente tanto psicológicamente (llanto más frecuente del bebé, pérdida de la propia libertad) como físicamente (poco sueño, lactancia frecuente, llevarlo en brazos a menudo, etc.).

Qué hacer y qué no hacer en el posparto
Durante el posparto deberíamos cuidar no solo al bebé recién nacido, sino sobre todo a nosotras mismas, porque cómo se siente la mamá también influye en su bebé. Por eso recomendamos:
- las visitas en el posparto mejor no aceptarlas; si vienen, que en lugar de juguetes os traigan comida y se queden solo poco tiempo;
- descansar mucho, descansar - dormir con el bebé si es posible;
- tomar magnesio;
- beber mucho, tener un vaso junto a la cama;
- comer de forma nutritiva y de calidad;
- salir primero a paseos cortos e irlos alargando poco a poco;
- dejarse cuidar - si es posible, conseguir a alguien que cocine, limpie, saque al bebé a pasear o lleve al niño mayor o a los niños de excursión;
- estar con el bebé lo máximo posible piel con piel, para favorecer la lactancia y fortalecer el vínculo entre mamá y bebé;
- si el bebé lo requiere y está más llorón, entonces llevarlo en el pañuelo o conseguir un portabebés - el bebé estará contento y la mamá tendrá las manos libres;
- el sexo en el posparto no está prohibido; sin embargo, debido al sangrado, que puede aparecer incluso después de varios días de pausa, se recomienda esperar hasta la revisión con el ginecólogo, que comprobará que todo esté bien y os dará “luz verde”;
- quedarse embarazada en el posparto es posible, porque la lactancia no es un anticonceptivo natural, así que si no queréis volver a quedaros embarazadas, es mejor protegerse;
- el ejercicio en el posparto se puede ir incorporando poco a poco a las actividades diarias de cada mamá; es necesario escuchar al cuerpo, no forzarse y empezar muy despacio, idealmente con ejercicios para fortalecer el suelo pélvico;
- si os sorprende la depresión posparto, no tengáis miedo de hablar de ello con la pareja, con vuestra madre o con una amiga; si se trata de una forma leve, el llamado baby blues posparto, todo debería mejorar en unos días; si se trata de una manifestación más profunda de depresión, la llamada psicosis posparto/de lactancia, entonces ya es el momento de buscar ayuda profesional, como la organización Úsměv mámy o el proyecto Perinatal.

En resumen
El posparto es un período cambiante, en el que la mujer puede sentirse muy feliz y enamorada de su bebé recién nacido. Sin embargo, también puede ser un período lleno de frustración y llanto, porque de repente todo es diferente y todo se subordina a las necesidades del bebé. La mejor manera de prepararse para el posparto es informarse sobre este período, sobre todo lo que puede suceder y no sentirse luego tan descolocada por todo. Además, recomendamos comer bien, beber mucho, dejarse cuidar, informarse sobre la lactancia, conseguir un pañuelo o un portabebés y también barreras para la cama grande, para no tener que levantarse por la noche a la cuna del bebé.
¿Cómo fue vuestro posparto? ¿Se podía preparar una para él?





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