Seguro que todos los padres han vivido al menos una vez una situación en la que su hijo no quería prestar su juguete a otra persona. Y cuando los padres insistían, a menudo la situación empeoraba aún más: el niño se enfadaba, lloraba y pateaba a su alrededor. ¿Qué hacer con esto? ¿Cómo enseñar a su hijo a prestar sus juguetes?
El niño aprende imitando
Los niños pequeños aprenden según los modelos de comportamiento de los demás y, por tanto, si nosotros mismos no les prestamos nada y les prohibimos muchas cosas (casi todo lo que el niño toca se lo quitamos de las manos), entonces el niño actúa luego con sus juguetes según ese mismo modelo. No ha aprendido que puede prestar los juguetes. Además, los niños hasta aproximadamente los tres años no tienen noción del futuro, viven el presente y no entienden que alguien les devolverá el juguete; lo ven como si ya no fueran a volver a verlo nunca.
Respetemos las necesidades del niño
Con frecuencia ocurre en el parque infantil que otros niños quieren pedirle prestado algo a su hijo, por ejemplo, un correpasillos, una muñeca, moldes para arena, una pelota y cosas por el estilo. Los adultos deberíamos respetar que estos juguetes pertenecen a nuestro hijo y no deberíamos prestárselos a los demás sin su permiso, aunque el niño no esté jugando en ese momento con el juguete en cuestión. Los juguetes son para los niños su mundo entero; giran en torno a ellos de la mañana a la noche, así que nunca deberíamos restar importancia a la situación: para los niños, prestar es algo serio. El niño puede tener una intención con el juguete que ha dejado a un lado, por ejemplo, cuando termine de hacer un montículo de arena, se deslice dos veces o termine su merienda. Si otro niño quiere, pues, pedir prestado alguno de nuestros juguetes, pregúntele siempre a su hijo si lo prestará o no. Si no quiere prestarlo, respételo y no lo siga comentando
¿Cuándo empezará entonces a prestar los juguetes?
El niño empezará a prestar juguetes si no le prohibimos constantemente cogerlo todo con las manos (por supuesto, con la excepción de los objetos peligrosos) y le dejamos descubrir el mundo. Al mismo tiempo, también lo entenderá cuando se dé cuenta de que, para que alguien le preste algo, él mismo tiene que prestar. En pocas palabras, un día madurará para ello, así que no le presione.
Cuando va a venir una visita o van al parque
Para evitar una situación incómoda con los préstamos, recomendamos establecer la siguiente regla. Acuerde con los niños que, antes de que llegue la visita, guardarán todos sus juguetes que no querrán prestar y dejarán solo para jugar aquellos con los que no les importe compartir. Cuando vayan al parque, dígales que solo lleven los juguetes que quieran prestar, o bien más juguetes, para que puedan prestar algunos y quedarse otros solo para sí mismos. Verá que las situaciones tensas relacionadas con el préstamo de juguetes irán disminuyendo.
Prestar es algo muy importante y el período hasta que el niño madure para ello puede durar mucho tiempo, así que no se desanime, háblelo y déjeselo a él.





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