Parecería que viajar en coche es la solución para los niños que no duermen y que todos se quedan dormidos sin problema. Pero ocurre justo lo contrario y, por desgracia, para no todos los padres viajar en coche con un niño es algo tranquilo. Aunque a veces parezca que el niño lo hace a propósito, justo cuando no tenéis tiempo ni energía, no os enfadéis con él, porque siempre tiene un motivo para llorar, solo que a veces no lo conocemos. Entonces, ¿por qué suelen llorar los niños en el coche y qué podemos hacer al respecto?
Posibles motivos del llanto en el coche
En las discusiones en internet hay muchísimas razones y, como cada niño es diferente, tampoco existe una ayuda universal. Lo más frecuente es que el niño llore en el coche porque:
- tiene hambre - idealmente amamantar antes del viaje, o hacer una parada en rutas largas; a los niños mayores llevarles algo de picar;
- tiene sed - especialmente en los meses de verano hay que reponer líquidos con regularidad;
- tiene calor, tiene la espalda mojada - prueba con ropa funcional o menos capas (sobre todo en los meses fríos, ten en cuenta que un niño vestido puede sobrecalentarse en la sillita) y para el verano compra un inserto refrigerante para la sillita;
- necesita hacer pis o caca - los niños que están acostumbrados al método de comunicación sin pañal o que hacen sus necesidades en un pañal desplegado pueden tener problemas en el coche;
- le rasca la etiqueta de la ropa o le aprieta el cinturón - no es algo habitual, pero en niños más sensibles puede ocurrir; mejor comprueba antes del viaje que todo esté bien;
- le da el sol en la cara - compra una cortina parasol para el coche;
- se siente solo - si es posible, es bueno que el acompañante se siente detrás con el niño (puede darle algo de comer o beber, enseñar juguetes, acariciarlo, cogerle la mano, etc.) o puedes comprar un espejo retrovisor para que el niño en el portabebés vea al conductor; o, si se puede desactivar el airbag, poner el portabebés delante en el asiento del acompañante (el niño te verá, podrás acariciarlo);
- se encuentra mal (cinetosis) - en este caso puedes probar a darle al niño algún medicamento contra las náuseas (por ejemplo, Kinedryl) o probar homeopatía;
- se aburre - lleva en el coche algo para entretenerlo (juguetes, libros, puedes ponerle un cuento o canciones);
- no consigue dormirse - a los niños más sensibles les distrae el paisaje cambiante por la ventana y no consiguen dormirse sin problema; puedes intentar oscurecer las ventanas o viajar mejor en periodos de vigilia que a la hora de dormir;
- está limitado en el movimiento, no ve hacia fuera y puede tener ansiedad por el espacio reducido - esto puede estar relacionado con el parto (podéis ir con el niño a osteodinamia y eliminar ciertos bloqueos);
- huele mal en el coche - esto te lo dirán solo los niños mayores y no hay gran cosa que se pueda hacer; simplemente es el “olor” del coche;
- quiere subirse solo a la sillita - el niño pequeño necesita subirse solo a la sillita, así que puedes apoyarlo en eso, preguntarle si necesita ayuda y esperar a que se siente.
Qué más puedes hacer para ayudar al niño a llevar mejor el trayecto en coche
No siempre se puede averiguar por qué llora el niño en el coche, y algunos niños son capaces de llorar de verdad durante todo el trayecto largo, hasta que lo sacas de la sillita. Lo sabemos, es agotador y desgastante. Por lo general, los niños que no toleran el cochecito tampoco suelen gustarles los viajes en la silla del coche. Puedes probar también:
- sentido de la marcha - a muchos niños les ayuda el cambio a una silla del coche orientada en el sentido de la marcha, aunque no es una regla;
- chupete - para los niños que usan chupete, ayuda llevar uno preparado para el viaje en coche, idealmente con una cuerda, para que no se caiga al suelo y el niño pueda metérselo solo en la boca en cualquier momento;
- viajar de otra manera que no sea en coche - si es posible, podéis probar otro medio de transporte: transporte público por la ciudad, autobús o tren para trayectos largos (sin duda es mejor el tren, podéis caminar por él, algo que los bebés y los niños más mayores seguro apreciarán);
- amamantar antes del viaje - algunos niños necesitan tomar el pecho antes de salir, no tanto por hambre, sino más bien por la separación que se produce (puedes amamantar al niño en tu regazo y luego ponerlo en la sillita, o darle el pecho en la silla del coche, que es una postura algo más incómoda; sin embargo, si el niño se duerme, no hace falta moverlo a la sillita y podéis salir directamente).
Viajar con niños puede ser realmente exigente y a veces hay que esperar hasta que el niño madure para que empiece a tolerar los viajes en coche. Sin embargo, es algo individual, así que prueba nuestros consejos; creemos que alguno funcionará. Os deseamos viajes tranquilos y nervios de acero en los trayectos más difíciles.





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