Para alguien quizá sea ciencia ficción, pero para otra persona una gran herramienta para comunicarse con niños pequeños. Si todavía no habéis oído hablar de la signación, no os preocupéis: no tiene ninguna ciencia y para los niños es una gran diversión, con la que pueden comunicarse sin problema con nosotros, los adultos, cuando aún no saben hablar o solo saben hacerlo un poco.
¿Qué es la signación?
Cuando se habla de signación, seguro que a todo el mundo le vienen a la mente las personas sordomudas, que se comunican mediante signos que muestran con las manos. La signación con bebés es un poco diferente. Los signos son más sencillos y podéis adaptarlos y crear otros como queráis para vuestros hijos. Al fin y al cabo, se trata solo de comunicación entre vosotros; nadie más tiene por qué entenderla.
Los niños pueden usar signos muy pronto, por ejemplo, si los lleváis en un pañuelo o mochila portabebés, a menudo se frotan la naricita de un lado a otro, con lo que nos dicen que necesitan hacer pis. O hunden la cabecita en nuestro pecho, como cuando una gallina picotea, y eso significa que quieren leche. Hay muchos signos así, solo que no nos damos cuenta de que se trata de signos. De hecho, incluso agitar la mano para decir “adiós” o mover la cabeza de lado a lado para decir “no, no” también son signos.
¿Por qué signar?
Según los estudios, los niños que signan tienen un vocabulario más amplio y también un coeficiente intelectual más alto. Al mismo tiempo, estos niños están menos frustrados cuando sus padres no les entienden. A veces señalan, por ejemplo, hacia la ventana, pero los padres no saben a qué están señalando: si a un árbol, al sol, a un pajarito o a un perro. Con los signos, la comunicación con sus padres o incluso con hermanos mayores les resulta más fácil.
¿Cuándo empezar a signar?
Se puede signar con los bebés desde su nacimiento; no obstante, el momento ideal para empezar es a partir de los 6 meses, cuando se introducen los primeros alimentos complementarios. Así que empezad con unos pocos signos como comer, beber, más, terminado, babero y poco a poco vais añadiendo más y más.
Si vuestro hijo ya tiene, por ejemplo, un año y aún no habéis empezado con la signación, no pasa nada. Nunca es tarde para empezar. Y en caso de que ya tengáis, por ejemplo, un niño de dos años que todavía no habla, también podéis intentar empezar a signar con él y ayudarle así a “soltarse” al hablar.
¿Cuándo esperar los primeros resultados?
Podéis esperar que el niño empiece a signar alrededor de los 10 meses. Algunos niños lo consiguen antes, mientras que otros lo hacen más tarde, hacia los 12-15 meses. Si durante este periodo el niño también está practicando alguna habilidad como gatear o andar, es posible que no tenga tiempo para signar. Por eso hace falta paciencia y seguir mostrándole los signos, esperando a que quiera imitarlos..
Consejo final
Si no signáis con vuestro hijo ni tenéis pensado hacerlo, eso no significa que seáis una mala madre. Y tampoco significa que, aunque llevéis varios meses signando con vuestro hijo, él no quiera imitaros los signos. Simplemente cada una lo vivimos de una manera distinta y eso está bien. La signación es un gran apoyo para comunicarnos con nuestros hijos; sin embargo, no es para todas. Si la signación os atrae, no hay nada más fácil que echar un vistazo al diccionario de signos y empezar a signar.





Escribir un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.