La limpieza del hogar es un gran tema para cada madre, especialmente si tiene varios hijos en casa. Lo mismo cada día, parece un cuento interminable y a veces es mejor renunciar a limpiar, porque al día siguiente en casa volverá a verse igual. Entonces, ¿cómo limpiar para no volvernos locas y no quedar agotadas?
Pedir ayuda
Para alguien es la forma más sencilla, para otra, la más difícil. Si tienes a alguien en la familia que pueda echarte una mano con la limpieza, sin duda aprovéchalo. Ya sea una hermana menor sin hijos, la abuela o una tía, pregúntales y quizá encuentres una solución en común. Puede ir, por ejemplo, solo una vez a la semana y ayudar con lo que más te agobia (planchar, limpiar el baño y el inodoro, pasar la aspiradora, etc.). Sin embargo, eso no significa que limpiará gratis para ti; podéis acordar una recompensa económica o un intercambio por tus excedentes.
Si dispones de suficientes recursos económicos, puedes buscar a alguien para una limpieza profesional y dedicar el tiempo que así obtengas a disfrutarlo plenamente con los niños.
Cuando estamos solas con la limpieza
Muchas veces dependemos solo de nosotras mismas y, por motivos económicos, no podemos permitirnos ayuda para limpiar. Y a menudo la familia vive más lejos de lo que nos vendría bien. En este caso, puedes probar de la siguiente manera.
Limpiar por sectores/estancias
Reserva cada día una habitación o una parte de una habitación que vas a limpiar. Sí, limpiarás todos los días, pero no te llevará tanto tiempo, los niños lo agradecerán y tú estarás menos cansada. Por ejemplo:
- lunes: cocina,
- martes: baño y aseo,
- miércoles: salón,
- jueves: dormitorio,
- viernes: habitación infantil.
Solo una tarea al día
Si no te resulta cómodo limpiar por estancias, puedes probar a limpiar por tareas. Un día puedes quitar el polvo en todo el piso/la casa, al siguiente pasar la aspiradora, al siguiente fregar el suelo, etc. Por ejemplo:
- lunes: recoger las cosas tiradas,
- martes: limpiar el inodoro y el lavabo
- miércoles: limpiar la bañera/ducha
- jueves: quitar el polvo,
- viernes: pasar la aspiradora/fregar.
Limpia con productos suaves
Como a los niños pequeños les encanta participar en la limpieza, barrer, fregar, ayudar con la ropa, con el lavavajillas, en fin, imitar lo que hacemos, conviene limpiar con productos de limpieza más suaves. No tienes que temer que, si friegas y el niño mete la mano en el cubo con agua y luego se toca el ojo o la boca, eso le haga daño de alguna manera. Por supuesto, eso no significa que estos productos se puedan comer, pero gracias a ellos estarás más tranquila y para el hogar será más natural. Todo en exceso es perjudicial, y eso también vale para distintos desinfectantes y productos convencionales para limpiar, lavar la ropa y lavar los platos. Te bastará con poco y además ahorrarás unos cuantos euros.
No exageres con la limpieza
Con la limpieza en la baja maternal nunca será fácil y, si los niños aún son pequeños y más bien ensucian, te recomendamos rebajar tus exigencias y hacerte amiga de un desorden tolerable. Los niños no recordarán el desorden en la casa, pero sí recordarán a una mamá agotada. Así que no lo lleves al extremo; te preocupará menos, tendrás más energía para los niños y para tu pareja. Y cuando venga de vez en cuando alguna visita, puedes limpiar un poco más o decirle con sinceridad que tienes niños y poca energía para poner la casa como los chorros del oro solo por unos minutos antes de que vuelva a ensuciarse.
No te preocupes, no durará para siempre. Si enseñas a los niños a recoger lo suyo, en casa os irá todo mucho mejor entre todos y te ahorrarás muchos nervios.





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