Se acerca el Día de la Madre y quizá ya estés pensando en cómo alegrar a la tuya. En la publicación anterior os presentamos la historia de la festividad y consejos para regalos comprados, y en la de hoy traemos algo hecho a mano. A casi cualquier mamá le alegra un buen chocolate, y aún más si está hecho por sus hijos.
Necesitas:
- chocolate negro de buena calidad
- todo lo que le guste a mamá (frutos secos, pasas, coco, azúcar de vainilla o incluso chile...)
Procedimiento:
Derretimos el chocolate al baño maría; en cuanto esté líquido, lo vertemos en moldes de silicona (puede ser para mini magdalenas o, si tenéis, también de distintas formas: corazones, ositos...). Al chocolate templado le añadimos las delicias. Yo usé azúcar de vainilla, coco, pasas al ron y canela. Para las amantes de lo picante, sin duda se ofrece chile o pimienta. Para las mamás juguetonas podéis añadir, por ejemplo, ositos de gominola o minimarshmallows. Otras agradecerán distintas especias: canela, nuez moscada, anís. La imaginación no tiene límites. Después metemos el molde en la nevera, lo dejamos endurecer durante la noche y el domingo ya podemos servirlo. Por ejemplo, decorado con un lazo o una ramita en flor.





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