Desarrollo psicomotor, primera parte, o de la barriguita de mamá al agarre.
Cuando nace un bebé, para él es un cambio enorme. El entorno del útero le resultaba mucho más favorable que el gran mundo del exterior. En la penumbra, con sonidos atenuados del exterior y la gravedad aliviada por la cantidad de líquido amniótico, podía hacer muchas cosas que luego pierde en el “mundo grande” fuera del útero. ¿Sabíais, por ejemplo, que algunos bebés se chupan el pulgar en la barriga, o aprietan el cordón umbilical con la mano? El parto es para el bebé tan exigente como para la propia mamá. El bebé es un participante activo del parto: se mueve, se retuerce y reacciona a los estímulos externos para salir al exterior. Así que es un trabajo compartido. Con el parto, la situación del bebé se complica mucho. De repente está sometido a la gravedad, tiene mucho espacio a su alrededor, una luz y unos sonidos sin amortiguar, y además tiene que respirar, comer y evacuar las heces, algo que en el útero no tenía que hacer. Al principio, estas tareas le ocupan toda la energía.
¿Cómo es entonces un bebé de hasta cuatro semanas y qué sabe hacer?
Si el bebé no está durmiendo, no deja de moverse. Los movimientos tienen un carácter cíclico, no son en absoluto dirigidos; el bebé es como una lagartijita. Duerme mucho tiempo. Cuando colocamos al bebé boca arriba, puede ser asimétrico, se mueve todo él y debería ser capaz de girar la cabeza hacia ambos lados siguiendo la luz. En posición boca abajo, tiene las piernecitas y los bracitos flexionados junto al cuerpo, y es capaz de cambiar de lado al que tiene la cabeza.
¿Cuándo prestar atención?
- Siempre en bebés prematuros
- Si el bebé tiene la cabeza muy torcida ya desde el útero
- El bebé no puede girar del todo la cabeza hacia uno de los lados
- Veo una diástasis grande o una hernia umbilical
¿Qué hacer con un recién nacido?
Abrazarlo, mimarlo, lograr la lactancia. Colocarlo de lado, boca arriba y boca abajo. Aprender a llevar al bebé, cambiarle el pañal y vestirlo correctamente. Poco a poco el bebé se va enderezando, relaja las piernas, que estira hacia atrás. A las cuatro semanas debería ser capaz de levantar un momentito la cabeza y va avanzando hacia un gran hito del desarrollo llamado fijación óptica. La fijación óptica es el motor del desarrollo posterior, porque la vista es uno de los sentidos más utilizados por los seres humanos. Significa que el bebé ha llegado en su desarrollo a un punto en el que es capaz de mantener la cabeza lo suficiente quieta como para seguir con los ojos el objeto de su interés. Se desarrolla alrededor de las seis semanas de vida. Con este período también se asocia otra habilidad adorable. Si el bebé ve una cara, por lo general le sonríe. A esta edad (6 semanas) también es adecuado realizar la primera revisión del bebé en cuanto al desarrollo psicomotor, si tenéis alguna preocupación.
¿Qué debería saber hacer un bebé después del puerperio?
- Tanto boca arriba como boca abajo permanece estable, no se cae hacia ningún lado
- Cuando coloco al bebé boca arriba, puede mirarme desde el centro, patea con las piernas,
gira la cabeza hacia ambos lados, el cuerpo no está hecho un rollito - El bebé boca abajo mantiene la cabecita levantada durante un breve momento y puede mirar hacia ambos
lados
¿Qué puedo hacer con el bebé después del puerperio?
Ofrezco juguetes de alto contraste y gran superficie para mirar, puedo moverlos y motivar al bebé a girar la cabeza hacia los lados. Boca abajo, ofrezco un libro acordeón o tarjetas de contraste colocadas delante del bebé o a los lados. Ahora es el momento perfecto para sacar el gimnasio de actividades.
¿Y después qué?
Todo el desarrollo del primer trimenon queda culminado por las habilidades del tercer mes, que han llevado al bebé a tener una visión general de la situación a su alrededor, orientarse en su entorno cercano y tomar conciencia de la existencia de juguetes y objetos. Por ahora, su principal herramienta de conocimiento y tacto es la boca. Aún no sabe agarrar un juguete de forma intencionada y explorarlo con las manos. Por eso, cuando ofrezco a un bebé tumbado boca arriba un juguete desde el centro, une automáticamente las manos, que van a la boca, y levanta las piernas. Así, los bebés de tres meses disfrutan descubriendo diferentes texturas de tela, que se arrugan sobre la cara y mordisquean. Para el desarrollo del tacto es enormemente importante que el bebé se meta ambas manos en la boca. Por eso, en estado de vigilia no debería tener nunca un chupete en la boca, salvo que justo necesite calmarse con urgencia. Además, el bebé siente la necesidad de conocer sus cuerdas vocales y nos va comentando todo lo que ocurre con sus gorjeos. Boca abajo, el bebé tiene una buena vista de conjunto, se apoya en los antebrazos y gira la cabeza de un lado a otro.
Para dejarlo claro, resumo todavía en puntos lo que sabe hacer un bebé de tres meses:
- Boca arriba mantiene las manos y las piernas levantadas sobre la superficie, une las manos, que van a la boca
- Boca abajo se apoya simétricamente sobre ambos antebrazos delante del cuerpo, gira la cabeza hacia ambos lados y
mira a su alrededor
¿Qué hacer con un bebé de tres meses?
Sigue estando muy de moda el gimnasio de actividades y los juguetes colgados a la altura del pecho. No le impido explorar las superficies con la boca; puedo ofrecer, bajo supervisión, mordedores blanditos, libros con sonido crujiente, un pañal. El bebé va tomando cada vez más conciencia de la existencia de sus manitas y, precisamente con esta conexión, se traslada mentalmente al segundo trimenon. El período en el que quiere agarrar. Pero de eso, hasta la próxima…





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